El Changüí se dice así
Como auténtica música del campo cubano, el changüí tiene su forma de cantarse. Según los más viejos testigos, era el tresero quien con su instrumento “cogía un tumbaíto” (pequeña frase introductoria y reiterativa) y empezaba la fiesta.
En medio del jolgorio, aparecen los improvisadores o regineros y se arma la controversia. Se canta desde siempre a la mujer, a la propia campiña o cual quier otro tema doméstico, social o político. Los changüiseros generalmente han cantado en cuartetas, aunque también lo hacen en décima…
En el caso del nengón y el kiribá, el primero tanto en Imías (donde no se hace kiribá), como en Baracoa, se canta en cuartetas. El nengón de Imias se hace en forma de ronda donde intervienen hasta cuatro cantantes, uno a continuación del otro. No tiene ni guía ni coro, se canta libre y siempre comienza con la repetición de ¡Ey! o ¡Ay!, lo que algunos estudiosos denominan suspiro prolongado, llanto o grito, y que se hace también por los regineros de changüí.
En Baracoa, el nengón tiene un estilo de copla y estribillo. A continuación el solista improvisa las cuartetas. Igual sucede con el kiribá, que se canta al finalizar la fiesta por la madrugada



